Un matrimonio jubilado quería que este antiguo piso de estudiantes, fruto de una herencia y situado en el centro de San Sebastián, junto al río, convertirlo en su vivienda habitual.
Necesitaban espacios abiertos para facilitar la movilidad y dejar dos dormitorios de los tres que había en un principio.
Para separar el ambiente del salón del de la televisión se diseñó una estantería mezclando diferentes materiales: mármol, madera y metal.